Lesión medular: respuestas a las Preguntas más Frecuentes.

Enterarse de que un familiar o un amigo ha sufrido una lesión de la médula espinal es una noticia devastadora y abrumadora. La mejor manera de combatir los sentimientos de impotencia y confusión es armarse con información sobre qué es una lesión en la
médula espinal y qué significa en términos de planificación a corto plazo y objetivos de largo alcance.

¿Qué es una Lesión Medular? 

Las lesiones de la médula espinal suelen conducir a la parálisis; implican daño a los nervios dentro de la protección ósea del canal espinal. La causa más común de disfunción de la médula espinal es el trauma (incluyendo los accidentes automovilísticos, las caídas, el buceo poco profundo, los actos de violencia y las lesiones deportivas). El daño también puede ocurrir a causa de varias enfermedades adquiridas al nacer o posteriormente en la vida, tumores, descargas eléctricas y pérdida de oxígeno relacionada con los contratiempos quirúrgicos o subacuáticos. La médula espinal no tiene que ser cortada para que ocurra una pérdida de función. La médula espinal puede ser lastimada, estirada o aplastada. Puesto que la médula espinal coordina el movimiento y la sensación del cuerpo, una médula espinal lesionada pierde la capacidad de enviar y recibir mensajes del cerebro a los sistemas del cuerpo que controlan la función sensorial, motora y autónoma.

¿Qué intervenciones inmediatas puedo esperar?

Imediatamente se puede esperar una estabilización, neuroprotección, clasificación de la lesión, intervenciones quirúrgicas (pueden incluir discectomía y fusión cervical, corpectomía, facetectomía, laminectomía, depresión de la médula espinal, fusión o estabilización espinales)

Estabilización:
Una vez que una persona se lesiona, la prioridad principal es la estabilización de la respiración, la presión arterial, de la médula espinal y los signos vitales del paciente junto con el tratamiento de otros traumas relacionados con la lesión. El paciente con una
sospecha de lesión medular probablemente será llevado o trasladado al centro de trauma de nivel 1 más cercano. Algunos tipos de técnicas de tracción son el refuerzo de metal fijados con pesas o un arnés de cuerpo, un halo para evitar que la cabeza se mueva o un cuello rígido.
Neuroprotección:
Estos tratamientos, también llamados tratamientos neuro protectores, tienen como objetivo detener o reducir las respuestas inmediatas (como hinchazón) a la lesión que puede causar daño adicional a la médula espinal. El medicamento esteroide
metilprednisolona parece reducir el daño a las células nerviosas si se administra dentro de las primeras ocho horas después de la lesión. La metilprednisolona a veces se usa en las primeras horas después de una lesión, ya que puede reducir la inflamación y
mejorar la recuperación. Es posible que no sea apropiado utilizarlo en todos los casos.

Clasificación de la lesión: 

Los doctores determinarán el nivel y la extensión de la lesión mediante rayos-X, IRM o TC. El paciente también se someterá a un examen neurológico completo por parte de los doctores. Este examen busca evidencia o falta de sensibilidad, tono muscular, reflejos de todas las extremidades y el tronco. Las clasificaciones pueden ser ortopédicas (clasificadas por los huesos rotos) o neurológicas. El nivel neurológico de la lesión es el nivel más bajo a lo largo de la columna donde los nervios están funcionando completamente. La escala de deterioro de ASIA* es una herramienta utilizada para clasificar al paciente con una lesión de la médula espinal en varias categorías, incluyendoASIA A, B, C, D, o E. 

Intervenciones quirúrgicas:
Una vez que el paciente esté médicamente estable, se reunirá con un cirujano para tomar la decisión sobre las intervenciones quirúrgicas disponibles. La cirugía se recomienda por muchas razones, como la extracción de fragmentos óseos, objetos extraños,
coágulos de sangre, discos herniados, vértebras fracturadas, tumores espinales o cualquier cosa que parezca estar comprimiendo la columna vertebral. La cirugía para estabilizar la columna ayuda a prevenir el dolor o la deformidad en el futuro.

Respiración:

Los pulmones en sí no suelen verse afectados por la parálisis, pero los músculos del pecho, el abdomen y el diafragma pueden estar afectados. Si la parálisis completa ocurre a nivel C3 o superior, el nervio frénico ya no se estimula y el diafragma no funcionará.
Algunas personas con lesiones de nivel más bajo también pueden necesitar asistencia con un respirador durante períodos cortos antes de que puedan respirar por sí solas (“dejar el respirador”). Puede ser necesaria la asistencia con el respirador porque los
músculos del diafragma están débiles hasta el nivel T6. Las personas que necesitan ayuda con el respirador y las personas lesionadas durante los deportes acuáticos pueden estar en riesgo de neumonía, daño pulmonar y otros problemas respiratorios (para las
personas lesionadas durante los deportes acuáticos, esto es el resultado de que el agua entre en sus pulmones en el momento del accidente). El dejar un respirador exitosamente puede ser afectado por muchos factores: Edad, nivel de lesión y tiempo usando un
respirador. Las personas con lesiones a nivel medio-torácico o superior pueden tener dificultad para respirar profundamente y exhalar con fuerza. Esto puede causar congestión pulmonar e infecciones respiratorias. Las formas de prevenir las complicaciones respiratorias incluyen mantener una postura adecuada, toser regularmente o con ayuda, seguir una dieta saludable, beber muchos líquidos, no fumar o estar cerca del humo, hacer ejercicio y vacunarse contra la gripe y la neumonía.

¿Cómo me adapto a mi lesión de la médula espinal? ¿La depresión es usual después de una lesión?

La adaptación a la parálisis es un proceso de cambiar los pensamientos y sentimientos de uno; no es inmediato y toma tiempo. El objetivo de la adaptación es reconstruir la identidad propia y encontrar un nuevo equilibrio en las relaciones. Las etapas de ajuste
pueden incluir duelo, tomar el control, hablar sobre su discapacidad, cuidarse a sí mismo y mirar hacia el futuro. La depresión es un trastorno médico grave que afecta sus pensamientos, sentimientos, salud física y comportamientos, así como otros aspectos de
su vida. La depresión puede causar síntomas físicos y psicológicos. Puede empeorar el dolor, hacer que el sueño sea difícil, causar pérdida de energía, eliminar su disfrute de la vida y dificultarle cuidar correctamente de su salud. Otros síntomas incluyen el dormir en
exceso, el cambio de peso, la pérdida de interés o placer, y/o los pensamientos negativos. Si no se trata, la depresión puede durar de 6 a 12 meses o incluso más. La depresión es común en la población de lesiones medulares, afectando aproximadamente una de cada cinco personas. Si le preocupa que pueda estar sufriendo de depresión, por favor hable con su doctor.

Recursos: Centro Nacional de Recursos para la Parálisis | Revisado: 3/2024

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